Un argumento de por qué invertir en renta variable había sido que ” a largo plazo es la inversión más rentable que existe”. Todo esto era hasta que verdaderamente el mercado nos ha mostrado su cara más amarga en este crash bursátil junto con el colapso inmobiliario, crisis de crédito y recesión económica.

Un inversor del S&P500 desde el año 1997 vería en estos momentos que se encuentra con el mismo capital que hace más de 11 años, ¡y con un montón de quebraderos de cabeza y preocupaciones en la memoria!

Centrándonos ahora en el S&P500 y siguiendo la perspectiva del largo plazo, vemos claramente el impresionante doble techo en los entornos de los 1565 puntos y con siete años de diferencia.
sp+nov08 Standard & Poors 500

Pero más importante es ver que pasa con el anterior mínimo marcado durante estos siete años transcurridos entre ambos rebotes desde esta importante resistencia. Y ahí es donde entra una importante preocupación, ya que los mínimos marcados en Octubre del 2002 con los 794 puntos fueron rebasados la semana pasada por más de 50 puntos. Esto implicaría que lo que parecía un merado lateral de más de 10 años, puede transformarse en bajista y por un tiempo aún sin determinar.

Pero, ¿en serio creemos que el mercado puede caer más?, ¿no está todo demasiado barato? Y es aquí donde encontramos algunos argumentos para recuperarnos de esta espectacular caída que llevamos viendo los últimos meses en la bolsa:

  1. La caída transcurrida ha sido demasiado rápida y vertical con lo que la sobreventa en el mercado es tremenda.
  2. Como vemos en el gráfico, esta caída se ha parado justamente en la directriz alcista que viene desde 1987-90.
  3. El S&P500 no se había caído tanto en porcentaje por debajo de su media móvil de 200 sesiones (actualmente 1316) desde la Gran Depresión.

Con todo esto, el rebote puede ser importante. Pero dejenme decir que, en mi humilde opinión, esto puede tener la pinta de ser sólo un rebote.

Un cierre semanal por debajo de los 800 puntos ó un cierre diario por debajo de los mínimos hasta ahora vistos nos llevaría a un caída que muchos calificarían de dramática, y personalmente no me gustaría estar largo en estas circunstancias.