Llegado a estos puntos de subidas en las bolsas y en los bonos, me gustaría hacer un recordatorio de 5 comportamientos propios del ser humano que afectan a la toma de decisiones en nuestra operativa de trading, de ahí que siempre defienda la idea de tener un sistema de trading definido y seguirlo al 100%. Es aspectos a tener en cuenta y tratar de evitar serían:

  1. Confirmation Bias, o tendencia que tenemos a buscar información que confirme nuestras creencias o deseos. Si creemos que el mercado va a seguir alcista tendemos a fijarnos sólo en aquellas noticias que confirman nuestra visión alcista del mercado; además, no nos gusta que nos muestren que estamos equivocados.
  2. Gamblers’s Fallacy, o tendencia que tenemos a sobreponderar situaciones anteriores pensando que van a volver a  suceder en el futuro. Y eso que en todo folleto financiero siempre vemos escrito al final “ganancias pasadas no son garantía de futuras ganancias“. Que un mercado haya sido alcista en el pasado no es garantía que de que lo siga siendo ahora o lo sea en el futuro. No compremos rentabilidades, compremos buena gestión.
  3. Probability Neglect, o tendencia que tenemos a confundir probabilidad y posibilidad. Por ejemplo, se suele jugar a la loteria por la “posibilidad” de ganar una gran fortuna, sin embargo la “probabilidad” de que eso suceda es menor que la que tenemos de morir de camino a comprar el boleto de lotería.
  4. Herd Bias, o tendencia que tenemos a actuar en manada y hacer lo mismo que hacen los demás piensan, de esta forma nos queda el consuelo de pensar que siempre nuestra rentabilidad esta alineada con la media del mercado. Sin embargo, la mayoría de los beneficios en el largo plazo los consiguen aquellos que siguen un sistema definido independientemente de los que piensen el resto de los inversores; pero para ello se necesita una buena solvencia, pues como dijo Keynes “el mercado puede estar irracional más de lo que tu puedes estar solvente“.
  5. Anchoring Effect, o tendencia que tenemos a comprar nuestra situación actual con una memoria muy cortoplacista del mercado y tendemos a comprar aquello en lo que hemos tenido un mayor beneficio, olvidando que todo tiende a la media en el largo plazo y tarde o temprano lo que sube bajará y lo que baja subirá.

Que la euforía actual en los mercados no nublen nuestros objetivos de largo plazo, que ante todo debe de ser la conservación del poder adquisitivo de nuestra cartera.