Algunos dirán que las recientes caídas del petróleo han hecho revisar a la baja las perspectivas de inflación. Otros argumentarán que las fluctuaciones del precio del petróleo tienen un impacto muy reducido sobre las perspectivas de inflación en el largo plazo.

La cuestión es que , tal como refleja el gráfico inferior, en los últimos seis meses el porcentaje de operadores que ven la inflación por debajo del 1% en los próximos cinco años se ha triplicado; es más, no hay ningún operador en el mercado de opciones que apueste  por una inflación superior al 3% en los próximos cinco años.

¿Como afectará esto a la economía? Pues la verdad es que buenas noticias no son. Aunque algunos podrán argumentar que ésto da más posibilidades a que el BCE comience un QE al estilo americano si los alemanes lo permiten. Pero eso no deja de ser una forma de engordar la burbuja de economía bursátil sin que afecte  directamente a la economía real.

Pero el estallido de dicha burbuja sí que afectará, y fuerte, a ambos lados de la economía.

 No es oro todo lo que reluce...